EL FAMOSO QUESO HELADO DE DOÑA ROSA

La invitación es una sola. Si crees que lo has probado todo y de todo. Te falta visitar los antiguos vericuetos que conducen al segundo piso del  mercado San Camilo, donde se encuentra el mítico puesto “El queso helado de doña Rosa”, donde a tajadas se come el inigualable postre arequipeño: el queso helado de doña Rosita.

Vayamos por partes, para contar que Rosa Bernal viene ofreciendo desde hace más de 40 años, llegando a los 50, el tradicional queso helado. “Heredé este puesto de Mamá Consuelo Rodríguez, como le llamaba, y aprendí de ella, los secretos de como preparar el queso helado. Fue como jugando, porque tenía cerca de 18 años, pero tuvo paciencia, conmigo…”

LOS INICIOS

Doña Rosa, suspira y hurga en sus recuerdos (su mejor tesoro) y nos cuenta que los inicios fueron bastante complicados, pero siempre con mucha fe, y felizmente siempre tuvimos clientela, tiempos buenos y malos, durante estas cuatro décadas y más, pero siempre sin dejar de preparar el queso helado, sostiene.

Con cierta picardía, dice que “en realidad no existen secretos, para preparar un buen queso helado. La base de todo, es una buena leche, ese es el secreto…”, subraya, para beneplácito, de quien se siente agradecida por la vida que le ha tocado vivir. Doña Rosa, quien afirma que  tiene los años que siempre ha querido vivir y tener.

CLIENTES

Nos cuenta, que durante todo el año, atiende a sus fieles clientes y a los nuevos (que vienen por el mejor sistema: el boca a boca). Tengo clientes que desde hace muchos años, vienen de la ciudad y de distintos lugares del país.

Vienen a probar su queso helado, y siempre se van satisfechos, “felizmente durante tantos años, ni uno solo se ha quejado de mi queso helado, muchos de ellos piden repetición, y se van felices”, subraya con una sonrisa cómplice.

“Muchos turistas extranjeros, vienen creyendo que es un queso helado literal,  pero cuando se dan con la sorpresa que se parte como un queso, lo prueban, y les gusta el sabor, y felices los observo, como se lo devoran muy rápido”, dice con voz pausada…

El queso helado, lo preparamos, todos los días del año, aunque las mejores fechas, son durante las fiestas patrias en julio y el mes de agosto, por la fiesta de Arequipa, la venta se multiplica, desde las 8 de la mañana hasta las 4 de la  tarde.

“Un día típico, comienza a las 4 de  la madrugada, con la recepción de la leche fresca a las 5 ,luego  hacer hervir la leche de vaca fresca , después que enfríe, se le agrega azúcar, coco rallado, canela, un poco de vainilla y batir y batir, hasta que toma forma el queso helado”, relata.

Otro de los secretos de doña Rosa, es que prepara el queso helado, como los antiguos, en su gamela que va dentro del cubo de madera, que de antiguo tiene la edad infinita de melancólicos sabores, que vienen de mamá Conchita, su mentora en este difícil arte de satisfacer el apetito de sus fieles clientes.

Doña Rosa, se siente satisfecha, que sus hijos, continuarán con su legado de preparar el queso helado, “aunque los 3 son profesionales. Ellos me vienen ayudar en sus tiempos libres, pero estoy segura, que van a continuar con la tradición del queso helado”.

Nos despedimos de doña Rosa, no sin antes  probar el queso helado, del que todo el mundo habla, y nos llevamos con la grata sorpresa de haber probado un manjar de los dioses, el queso helado de doña Rosa, cuyo sabor supera todo lo hablado, no solo es rico, sino riquísimo; mientras nos alejamos, nos persigue la sonrisa de doña Rosa, mientras la escena de San Camilo, se va desdibujando, por el inevitable paso del tiempo, que fugaz se va y nos aleja.

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