¿DÓNDE ESTÁN LAS VÍCTIMAS INVISIBLES DE FEMINICIDIOS DURANTE EL ESTADO DE EMERGENCIA?

Por Pamela Torres Tutiven

¡BASTA YA DE CRÍMENES!, era la voz unísona que se escuchó el pasado 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, por parte de todas aquellas a quienes les arrebataron a sus hijas, madres, hermanas, sobrinas, amigas, en sí mujeres a manos de feminicidas.

Según, las Naciones Unidas una de cada 5 mujeres será víctima de violación o intento de violación en el transcurso de su vida y nuestro país, no es ajeno a esa data. En 1976 Diana Russell utiliza la palabra femicida o feminicida en el marco del juicio por los Crímenes de Bruselas y desde esa fecha las mujeres no nos hemos detenido por exigir nuestro derecho a una vida libre de violencia.

Asimismo, gracias a la lucha de las familias por exigir justicia sobre las muertes de 3 mujeres de manera escalofriante en el caso Campo Algodonero en México, la Corte Interamericana de Derechos Humanos estableció la debida diligencia de los Estados en este tipo de crímenes, señalando que tiene un papel importante tanto para la prevención, investigación y sanción del feminicidio como de la protección de las victimas indirectas.

La cifra en nuestro país es devastadora, 1338 víctimas de feminicidio en los últimos 11 años, siendo preocupante porque una víctima llega a ser un número, una cifra, el cual es un reflejo triste sobre el largo camino que falta recorrer para proteger a las mujeres y que nos golpea en la cara mostrándonos la ineficacia de las autoridades para tomar acciones eficaces.

Las víctimas de estos casos, no solo son las mujeres, sino las familias de estas, víctimas que no obtienen justicia, que quedan silenciadas, mientras el Estado apela a la “paciencia” para mejorar sus acciones, pero no se hace nada más, si en su mayoría los niños y niñas presenciaron el acto cruel de pérdida de sus madres, las secuelas, la escasez de recursos, muchos de ellos piensan que no habrá futuro, que no podrán ser felices, convirtiéndose de un día para otro en INVISIBLES.

A pesar de la Ley 30364, los programas y el precario apoyo estatal, la data de cuantos niños quedaron huérfanos es inexistente, por ellos los diarios, las organizaciones, son los que han calculado que serían 200 niños huérfanos sólo en el 2019 pero y los otros años, donde están esos niños, no existe un programa de atención integral para ellos y las familias.

Conocemos de los niños y las familias directas de las víctimas de feminicidios pues se organizan, mediante las redes, que han permitido la visibilizacion de sus casos y sobre todo han permitido que los huérfanos no sean olvidados, pues son parte de la población vulnerable que debe ser protegido por el Estado. La tarea del Estado debe de ir más allá de un posible subsidio, debe contener atención psicológica, becas de estudio, atención de salud, entre otras gestiones a favor de las víctimas, pues socialmente debió velar por la protección de sus madres que acudieron a sus instituciones y no fueron debidamente atendidas, por ejemplo, en los casos donde las mujeres denunciaron abusos previos en las comisarías y no se hizo nada por protegerlas.

En uno de los malos intentos del Estado, tras marchas, protestas, cartas al Presidente de la República, reuniones en el Ministerio de la Mujer, el 6 de enero se publicó el Decreto de Urgencia 005-2020, estableciendo, aunque ínfimo, un subsidio para los niños, niñas, adolescentes, hijos mayores cursando estudios y personas con discapacidades dependientes de las víctimas, calculado en 600 soles de manera bimestral.

Este decreto de Urgencia tiene muchas incongruencias, una de ellas es que contempla que solo entregarían 1800 soles por familia de forma bimestral, es decir si la víctima dejó 4 hijos o más no serán subsidiados. Asimismo, los trámites burocráticos que contiene el reglamento obligan a las personas que se encuentran a cargo, siendo en su mayoría las abuelas a gastar en trámites, dinero que no tienen.

Otro punto a modificar es que solicitan que los niños cuenten con cartilla de terapias psicológicas, de salud y del colegio vigentes, sabiendo el Estado que el 95% de los huérfanos acuden a los servicios públicos, siendo imposible tener esos documentos actualizados, pues para obtener una cita en el SIS o en ESSALUD esta demora meses, al igual que las terapias psicológicas que son brindadas por el Ministerio de Salud y el Ministerio de la Mujer, originando preocupación en las familias, pues sino cuentan con dichos documentos se les retiraría el subsidio.

Y por último, otro punto a tratar es que no se podrá recibir el subsidio si otro miembro de la familia ya recibe un apoyo como por ejemplo Pensión 65, no considerando que en provincia muchas familias son de escasos recursos económicos y que han aplicado los abuelos a los subsidios que otorga el Estado, teniendo que renunciar a dicho apoyo a fin de no perder el dinero del bono para sus nietos, dicha situación es totalmente insensible e injusto.

Estos puntos y otros fueron observados por la Comisión Permanente del Congreso de la República, cuyo informe recogió las modificaciones solicitadas por las familias directas de feminicidio, culminando en un texto que por procedimiento parlamentario debe ser evaluado y aprobado o rechazado por el actual Congreso. Las familias esperan que los nuevos parlamentarios prioricen el interés superior del niño y consideren que encontrándose en una situación de vulneración requieren un apoyo integral por parte del Estado, en todos sus niveles.

Hasta que ello ocurra, este subsidio ya cuenta con reglamento, contenido en el Decreto retiraría 01-2020-MIMP, debiendo encontrarse expedito para entregar dicho subsidio, sin embargo, aún hace falta la transferencia de recursos y la elaboración de un formulario, gestiones que estuvieron pendientes todo el mes de febrero y, que tras diversas insistencias ante el sector Mujer, éste señaló que se entregaría en el mes de marzo, pero llegó la declaratoria de emergencia sanitaria y posteriormente el estado de emergencia por el COVID 19 y dicho subsidio se postergó hasta nuevo aviso.

Si bien es cierto, el estado de emergencia ha obligado que como sociedad nos involucremos para afrontar la pandemia, dicha paralización no puede perjudicar a las familias directas de las víctimas de feminicidio, sobre todo a los niños que se encuentran muchos de ellos en estado de abandono, necesitando dicho subsidio para mantenerse durante la cuarentena.

La mayoría de familias, tras propias denuncias de las mismas, NO han sido beneficiadas con ningún bono, ni por los 760 soles de familias vulnerables entregado por el Ministerio de inclusión Social ni por los 760 soles del Ministerio de Trabajo, y ello a que no figuran en ninguna data o padrón del Estado, la ineficacia, la falta de responsabilidad, de empatía, de insensibilidad, hace que las familias de las víctimas de feminicidio no hayan sido favorecidas, en estas circunstancias, cuando más lo necesitan.

En todas las presentaciones del Presidente de la República al mediodía, donde la mayoría de peruanos estamos pendientes de los mensajes y a la expectativa de que si se extiende o no la cuarentena y si se logró vencer al enemigo, el Gobierno no se pronuncia sobre las familias víctimas, a pesar del incremento de feminicidios, pues durante estas semanas han ocurrido 2 feminicidios y casi 2500 denuncias por maltrato, que pueden conllevar a situaciones críticas, incrementando la terrible cifra de pérdidas. ¿Deben seguir esperando?, la cuarentena se va hasta el 26 de abril, nunca es tarde, dice la frase popular.

Como ciudadanos tenemos una labor importante, si conocemos casos de violencia, denunciemos, si sabemos de niños huérfanos que se encuentran en estado de abandono, apoyémoslos y también denunciemos, ahora es más fácil, las redes nos permiten visibilizar los casos, visibilizar la voz no escuchada, visibilizar la ayuda y eso lo hemos verificado con énfasis en este estado de emergencia, donde un artículo en una revista digital, un post, un tweeter, son nuestra voz.

Me despido, agradeciendo la oportunidad de poder hacer llegar el pedido de las familias víctimas de feminicidio, a quienes a muchas de ellas conozco y que necesitan hoy y siempre nuestro apoyo y en esta cuarentena no nos olvidemos: CUIDA A TU FAMILIA, CUIDA A MI FAMILIA, CUIDEMONOS TODOS.

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