La educación influye en las personas y sociedades

Por Vidal Choquechambi Mamani

Profesor y abogado

Hoy quiero empezar citando a Lao-Tse, filósofo y escritor chino de la antigüedad quien escribió “Dale un pescado a un hombre y comerá un día, enséñale a pescar y comerá todos los días”, desde esta perspectiva considero que la educación es una inversión desde el principio de los tiempos, entonces no debemos descuidar la importancia que tiene el conocimiento y el aprendizaje en la vida de los hombres de nuestra sociedad.

“Si un hombre deja de lado la educación, camina cojo hasta el final de su vida” escribió Platón, pero fueron los economistas los que impusieron el argumento de que la educación en como una inversión, y por que debemos de considerar a la educación como una inversión, es porque gracias a ella podemos explicar el crecimiento del capital humano.

La teoría del capital humano, se debe entender que, invertir en educación ofrece innumerables beneficios desde los mas simples hasta los mas complejos, entonces los costos beneficios relativos a las inversiones en las personas, Capital humano para los empresarios, permite generar mayor y mejor rendimiento para la empresa; y para la vida personal, mejores salarios, consiguientemente mejor calidad de vida personal y familiar.

Bien sabido es que, la educación tiene un efecto directo sobre la vida de las personas y  la sociedad en su conjunto, pues se puede afirmar que los problemas económicos y sociales tienen su origen en los bajos niveles de educación. Entonces, la educación es tan poderosa en la sociedad y en nuestra economía   que, determina el nivel de vida de las personas, así como también el nivel de desarrollo de un país, entonces podemos afirmar que la educación es una inversión y no un gasto.

Quiero citar a Joseph E. Stiglitz quien planteaba en su libro (“Creando una sociedad del aprendizaje”) y señala la necesidad de crear una sociedad de aprendizaje como fórmula para conseguir crecimiento económico, desarrollo y progreso social, y en nuestra sociedad no podemos permitirnos dejar de aprender, entonces la educación cumple un papel esencial.

 Por consiguiente, el progreso social del siglo XXI será el resultado de como enseñamos a nuestros jóvenes. Somos lo que somos por nuestra educación. Por ello, la educación debe llegar a más gente, debe ser continua y debe estar en sintonía con lo que necesita la sociedad. Debemos entender la educación, como el corazón del progreso y ello nos obliga a ser exigentes. La educación debe cambiar y debe incorporar habilidades y competencias que tal vez no habían sido necesarios en otras épocas, pero que ahora son imprescindibles. El aprendizaje continuo es necesario porque las personas debemos estar preparadas para un futuro que no sabemos cómo será.

En conclusión, la educación es uno de los factores que más influye en el avance y progreso de personas y sociedades. Además de proveer conocimientos, la educación enriquece la cultura, el espíritu, los valores y todo aquello que nos caracteriza como seres humanos.

La educación es necesaria en todos los sentidos. Para alcanzar mejores niveles de bienestar social y de crecimiento económico; para nivelar las desigualdades económicas y sociales; para propiciar la movilidad social de las personas; para acceder a mejores niveles de empleo; para elevar las condiciones culturales de la población; para ampliar las oportunidades de los jóvenes; para vigorizar los valores cívicos que fortalecen las relaciones de las sociedades; para el avance democrático y el fortalecimiento del Estado de derecho; para el impulso de la ciencia, la tecnología y la innovación.

La educación siempre ha sido importante para el desarrollo, pero ha adquirido mayor relevancia en el mundo de hoy que vive profundas transformaciones, motivadas en parte por el vertiginoso avance de la ciencia y sus aplicaciones, así como por el no menos acelerado desarrollo de los medios y las tecnologías de la información.

En las economías modernas el conocimiento se ha convertido en uno de los factores más importantes de la producción. Las sociedades que más han avanzado en lo económico y en lo social son las que han logrado cimentar su progreso en el conocimiento, tanto el que se transmite con la escolarización, como el que se genera a través de la investigación.

De la educación, la ciencia y la innovación tecnológica dependen, cada vez más, la productividad y la competitividad económica, así como buena parte del desarrollo social y cultural de las naciones.

Atrás quedaron los tiempos en que se consideraba a las reparticiones en educación como un gasto. En la actualidad, el conocimiento constituye una inversión muy productiva, estratégica en lo económico y prioritaria en lo social.

En suma, la educación contribuye a lograr sociedades más justas, productivas y equitativas. Es un bien social que hace más libres a los seres humanos. consiguientemente “tu mejor inversión es la educación”.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *