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Ola de desempleo a la vista

A nivel nacional, el empleo se redujo en 39.6% en el segundo trimestre del 2020, para luego pasar a una caída del 17% en el tercer trimestre del año pasado. Esto equivale a una pérdida de casi 3 millones de puestos de trabajo.

La crisis sanitaria en el país provocada por la pandemia del coronavirus, no deja de producir efectos en la economía peruana y le está cobrando un precio muy alto a los recién titulados de educación universitaria y técnica del país.

Hoy en día hay mucha dificultad para encontrar trabajo, las remuneraciones bajas para los primeros empleos, cero oportunidades en puestos laborales que lamentablemente ya no existen, una dura competencia entre extranjeros y nacionales y el uso de maneras informales para la contratación de personal es la nueva normalidad a la que se enfrentan los jóvenes que se quieren sumar a la población laboral activa del Perú.

En julio del año anterior, 2020, la tasa de desempleo a nivel nacional fue de 8,8%, Se estimó que 994 mil 300 personas buscaron empleo activamente en el país, esto ante la vigencia de la cuarentena establecida debido al COVID -19. Así, lo dio a conocer el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en el informe técnico Perú: Comportamiento de los Indicadores del Mercado Laboral, elaborado con los resultados de la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO).

El cálculo a futuro del desempleo en el Perú por causa del COVID1-9 contempla los siguientes supuestos: 

El sector Agricultura, Pesca y Minería (25.9 % de la PEA ocupada) tendría una caída en el empleo del -10 % debido, principalmente, a una reducción modesta en la demanda de productos agropecuarios e hidrobiológicos, a una caída severa del precio de los minerales y por el cierre temporal de empresas mineras por disposiciones gubernamentales de emergencia sanitaria.

El sector Comercio (18.8 %) es uno de los más afectados por el COVID-19, y estimamos que sufrirá una reducción del empleo del -20 %, debido al cierre de todos los comercios y el menor gasto discrecional de las familias.

El sector Manufactura (9 %) tendría una contracción del empleo de alrededor del -15 %, debido a la cuarentena y distanciamiento social que se traducirían en menores ventas.

El sector Transporte y Comunicaciones (8.5 %) se verá afectado por la menor cantidad de viajes y transporte de personas y productos. Esta caída sería compensada por un aumento en las comunicaciones por un mayor uso de celulares, internet y teletrabajo. A pesar de ello, estimamos que el empleo en este sector decrecería en -18 %.

El sector Hoteles y Restaurantes (7.8 %) será, sin duda, el más afectado por la cancelación de visitas de turistas, el cierre de fronteras, cancelación de eventos masivos etc., por lo que estimamos que el empleo se reduciría en -60 %.

El sector construcción (6 %) está paralizado en este momento. Su recuperación será muy lenta, principalmente por el poco flujo de inversión nueva en el segundo semestre. En consecuencia, este sector reduciría sus planillas en -30 %.

El sector Enseñanza y Educación (4.9 %) está atravesando por un proceso acelerado de virtualización de sus servicios. Además, el sector deberá acatar las medidas de distanciamiento social, por lo que consideramos que el empleo caería en -20 %.

El sector Otros Servicios (19.1 %) que incluye electricidad, gas y agua, intermediación financiera, salud y otros, sufrirá un impacto importante a pesar que el sector de intermediación financiera opera de manera normal y que el sector salud crecerá. El impacto en la generación de empleo será de -20 %. 

En consecuencia, el impacto del COVID-19 en el empleo del Perú, considerando los supuestos mencionados, pero sin contemplar las iniciativas del Gobierno, provocaría una pérdida de aproximadamente 3.5 millones de empleos. Si a éste número le sumamos los 700 000 desempleados iniciales, el Perú acabaría el año 2021 con 4.2 millones de desempleados, lo que equivale a una tasa de desempleo del 23.6 % de la PEA. 

Sin duda, estamos ante la crisis económica y laboral más grande de los últimos años, se calcula que la tasa de informalidad del empleo regresaría al 82 %, nivel en el que estábamos hace más de 10 años. 

La informalidad en la contratación

Los nuevos profesionales enfocan su búsqueda de trabajo en redes informales, en especial en parientes, amigos y colegas de profesión. Ésta realidad  se mantiene como la primera alternativa de los egresados para encontrar una oportunidad laboral superando al uso de las bolsas de trabajo y portales de búsqueda de empleo.

Cabe resaltar que ingresar al mercado laboral con ayuda de un familiar podría lograr que se consiga empleo más rápido, pero no garantiza que ese empleo sea óptimo en cuestiones como la formalidad, salario, beneficios laborales e incluso que sea un trabajo vinculado a sus estudios profesionales.

Po otro lado un estudio del IPE (Instituto Peruano de Economía), señala que se mantiene en aumento el número de jóvenes, que labora para pagar sus estudios y, al mismo tiempo, disminuyó el apoyo económico de sus padres. 

En el informe del año 2020,  el 20% de los graduados afirmó que financiaba sus estudios con su trabajo, ahora la cifra se ubicó en 35% y refleja la situación económica de las familias peruanas.

Pocas oportunidades en la empresa privada.

Las oportunidades laborales en la empresa privada no son ajenas a la difícil situación económica para los recién egresados. A pesar de que las empresas e instituciones privadas son la fuente principal de primer empleo, en el último año disminuyó la cantidad de egresados que tiene un puesto de trabajo en una empresa privada.

Sin embargo, no todas son malas noticias, porque al mismo tiempo que se redujeron las opciones de trabajo dentro de las empresas, aumentaron considerablemente en proporción los emprendimientos propios y el trabajo independiente, siendo esta una buena alternativa laboral. 

En la gran mayoría de jóvenes egresados que trabajan independientemente, la pandemia por el covid-19 fue un factor determinante para optar para optar por esta forma de empleo ante la dificultad de acceder al mercado laboral. 

Sin embargo, el mismo informe del INEI refiere que un gran porcentaje de egresados universitarios que trabajan de manera independiente están interesados en cambiar a un empleo dependiente que les proporcione beneficios y mayor estabilidad laboral a futuro, siendo la migración laboral fuera del país la que encabeza la lista de alternativas.

Arturo Casafranca, ex trabajador de la empresa Latam nos relata “El año 2018 terminé mis estudios profesionales en administración de empresas, no encontrando empleo en ese rubro, opte por laborar para la empresa de transporte aéreo Latam, en la cual estuve menos de dos años ya que por causa de la pandemia por el coronavirus solo pude laborar hasta fines de 2020, por la muy poca demanda de vuelos nacionales e internacionales, la empresa hizo un gran recorte de personal, hoy en día me encuentro desempleado y a la espera de una estabilidad política y económica en el país, porque de seguir en esta situación de incertidumbre he pensado en migrar a otro país que me ofrezca mejores condiciones laborales.”

Deric David Monroy

Comunicador Social y Abogado arequipeño, estudio en la Universidad Católica Santa María, en sus inicios ejerció de periodista, reportero y fotógrafo en el diario Noticias, posteriormente al acabar la carrera de derecho, se especializó en la rama de derechos humanos y de familia, laboró en diferentes ONG’s como asesor y consultor jurídico, trabajando también la asesoría legal de empresas privadas y actualmente se dedica al periodismo y la redacción.

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